Jesús dejó trazos significativos en la método en como conversó e empoderó a sus discípulos, que permiten relacionar con lo que se ha llegado a saber hoy como coaching. Si propiedad vivió en la época del imperio romano, periodo histórico altamente influenciado por la civilización y filosofía griega. Jesús sostuvo una serie de diálogos que denotan conexiones con dos elementos clave (Entre otros) del coaching: la capacidad de escucha activa y la formulación de preguntas poderosas. Él usó ambas con poder para facilitar la toma de consciencia en los interlocutores sobre asuntos de gran significado espiritual. A la temprana edad de 12 años, Jesús fue encontrado conversando y sentado en corazón de los doctores de la derecho, e lo que otra vez significativo resulta es que según el narración bíblico estaba “oyéndoles y preguntándoles” (Lucas 2:46). No estaba hablando, ni aconsejándoles, ni mostrando cuanto sabía; solo estaba oyéndoles atentamente y preguntándoles. Concluye la porción refiriendo, “Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia e de sus respuestas.” El mismo Jesús, años más tarde abordaba con sabiduría muchos asuntos, especialmente con sus discípulos atravesado preguntas. En vez de arribar al saber desde la impartición del mismo, muchas veces utilización preguntas con la imagen de iniciar el diálogo desde donde ellos estaban en términos de conciencia e iniciar a fabricar desde allí su matiz. Por ejemplo, en una ocasión preguntó uno sus discípulos: “¿Quién dice la gente que soy yo?”, y luego de sentir sus respuestas les pregunto, “Y vosotros, ¿quién dicen que soy yo?” (Mateo 16:13). Jesús evidencio así su preferencia dentro de atender atentamente e indagar vía preguntas poderosas antes que solo impartir conocimiento, atributos de un importante coach.
Para reflexionar: Jesús aún está brillante y disponible para hacerte preguntas poderosas y escucharte, ¿te interesa?
Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.