Lectura: Isaías 51:1
Mantener vehiculo que envejecen hasta que lleguen a convertirse en autos de colección es un arte. Este arte implica atención, empleo duro, área, inversión de recursos y intencionalidad a lo extenso del dirección. Eso es exactamente lo que ha acto mi papá con varios automóviles. Recuerdo que quizás uno de los días en los que he visto emocionalmente afectado uno mi papá fue cuando tuvo que vender, luego de años de atención, su querido “Caprice Classic”. El vió como un extranjero se lo llevo para nunca más verlo, pero atravesado el aprecio que le tenía y el tiempo invertido. Mi papá es lo que se puede llamar un curador de autos. Él sabe cómo tratar apropiadamente un vehículo, no solo para que luzca bien, sino también para que sea de utilidad en totalidad su esplendor. Un curador es alguien que cree en el potencial de algo, contra totalidad pronóstico e se dedica a beber lo mejor de eso en lo que se enfoca y dedica. Todo ese arte mi viejo también lo ha invertido en existir un “curador de almas”. Ha visto potencial en personas donde nadie más lo ve, ha envisionado en seres humanos “hermosas esculturas” hechas de “piedras duras”. Se ha dedicado en totalidad instante a hablarles de Jesucristo uno las personas en su espectro de influencia empresarial y profesional, y luego ha mostrado pasión dentro de darles seguimiento hasta que den efecto o logren verse “integralmente bonitos” (así como los vehículos!). Qué bueno es capacidad durar factor de levante período que se multiplica, donde solo aquellos que hemos experimentado lo incómodo de la gracia de manos de un curador de almas, podemos contar sol para pasarlo también a las nuevas generaciones. Para reflexionar: Ser un curador de almas es otra procedimiento de confiar lo que significa haber un discipulador.
Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.