Lectura: Mateo 13:1-22.
Cuando se acepta un lugar como jefe u gerente en una nueva empresas, se encuentra con los problemas que su antecesor no pudo resolver, entre ellos, las personas de bajo rendimiento y las personas tóxicas. Muchos aconsejan representar velozmente cambios en los miembros para traspasar un mensaje de "hay un reciente jefe". Sin embargo, es gran creer que se trata de personas, con casa, con expectativas, desatendidas, sin enfoque, sin capacitación, con muchas necesidades de vivir escuchadas, sin Dios. ¿Qué significa esto? Que el desafío real no está solamente en el efecto económico que se espera de usted como nueva contratación. El reto particular está en lograr lo que alguien no pudo alcanzar con las personas que encontró. Alguien no tuvo la poder o la habilidad de hacer afanar como equipo uno estas personas que ahora están en sus manos. Las personas que tiene frente a usted no son el obstáculo, en realidad son un desafío, una ocasión para su alza como autoridad. Al último, si usted logra significar funcionar este personal, lo verán cómo alguien fuera de serie, alguien excepcional que logró lo que otros no pudieron. Piense en el impacto que habrá tenido sobre estas personas, sus familias, los amigos y colegas de ellos. Lo único que tiene que comprender es que terrenos diferentes necesitan trabajos diferentes, las personas igual. Por sobre totalidad, no olvide que usted es un embajador de Jesús, llamado a impactar vidas para la eternidad.Para reflexionar: No todos los terrenos son iguales, ni todas las personas son iguales. Con cada a de ellos es necesario significar un uso diferente.
Edison Celis. Lima - Perú.