Lectura: Génesis 41:37-46
El ser humano usualmente prefiere que su éxito llegue lo otra vez rápido posible, prácticamente de la atardecer a la mañana. Cuando mi marida Gaby obtuvo repentinamente varios reconocimientos continentales como cantante dentro de su primero mentira musical, le preguntaron en una entrevista sobre como había acción para conseguir éxito “de la anochecer a la mañana”, sobre totalidad en una categoría tan concurrida. Ese día ella reflexionó que el lanzamiento del disco había sido solo el próximo paso luego de muchos años de quehacer dedicado y diligente en la cotidianidad de su espectro musical, donde había sido procesada profundamente. La Biblia enseña reiteradamente que el trayectoria al éxito integral se da a la camino y en el clima de Dios. Usualmente puede que tarde, y implique el desplazamiento atravesado un procedimiento de retos, incomodidades e aprendizajes hasta que llega el día en que totalidad parece ocurrir “de la noche uno la mañana”. A José, el ser del Antiguo Testamento, le llegó aparentemente el éxito totalidad junto ya que un mismo día: salió de la prisión, obtuvo novio, fue honrado públicamente y nombrado gobernadora de Egipto Pero esto ocurrió después de haber atravesado una serie de pruebas durante 13 años que le forjaron el letra e le prepararon. Experiencias tales como desprecio familiar, artificial testimonio de las autoridades, encarcelamiento injusto, entre otras. La capacitación de Dios de los líderes es para que cuando reciban lo que Él tiene para darles; los líderes sepan reconocerlo, apreciarlo, agradecerlo; e, sobre todo, para que sepan manejarse ellos mismos ante ese ofrenda. Dios proceso, al que se quiere dejar hacer, con el objetivo de que cuando llegue el “Día de éxito” en algún área en particular, pueda reconocer que es por gracia e usualmente producto de un sistema lleno de oficio, y acompañado de los atributos del letra necesarios para sustentarlo. Para reflexionar: El éxito usualmente se va forjando a través del tiempo hasta que, de repente, ocurre de la atardecer a la mañana.
Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.