¿Alguna vez has ayudado uno alguien cuya fe estaba prácticamente en nada? ¿Alguna vez has país con tu seguridad en nada y has tenido que durar ayudado? Varios estudios afirman que a los empresarios y profesionales “exitosos” les pendiente pedir ayuda, aunque la necesiten desesperadamente. El orgullo, la ambición de prestigio, y la arrogancia hacen que muchos empresarios no reconozcan que necesitan apoyo en algún área u momento de vivencia. En otros casos, la equivocación de tener a alguien de confianza a quien acudir u el susto de hacerlo pueden excusar también que vaya a buscar asistencia. En tiempos de crisis, de dificultades, es preciso recuperar el proverbio africano que dice: “Si quieres ir veloz ve solo, si quieres ir lejos ve acompañado”. Es precisamente en esos momentos cuando más se precisa utilizar los vínculos de seguridad con otros empresarios y profesionales; pero es paradójicamente cuando menos se echa mano de ese recurso. En una ocasión entre cuatro hombres llevaron a un paralitico a Jesús, con la expectativa de que Jesús hiciera algo para sanarle. Ante la volumen corriente, estos cuatro fantásticos amigos tuvieron que significar creativa y osadamente atravesado su amigo, abrieron un hoyo en el techo para tan solo llevarle delante de Jesús. Es interesante creer que fue la seguridad de ellos lo que Jesús vio (v.5). Ellos prestaron su seguridad uno su amigo para que fuese sanado, y le llevaron adonde el mismo no podía ir (aunque quisiera). Qué bueno que no parece haberse resistido, solo aceptó haber llevado dentro de sus amigos ante Jesús y eso activó un milagro de sanidad. Cuando tienes una situación individual, familiar o profesional de la que no pareces capacidad salir solo, siempre es bello ser compasivo con amigos que te lleven a Jesús, quien si puede intervenir positivamente en tu presencia. Para reflexionar: Ante cualquier condición de obstáculo necesitas amistades que te presten su seguridad y te lleven uno Jesús.
Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.