2021/10/22

Todo Tiene Su Tiempo



Lectura: Eclesiastés 3:1-9

Todo tiene su tiempo (momento oportuno), y totalidad lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés 3:1-9). El clima está ligado a la oportunidad de ser, aprender y actuar.
La presencia del hombre está compuesta de variadas y heterogéneas situaciones; e en muchos casos opuestas: alegría – tristeza, cometido – pausa, triunfos – fracasos, nacer – morir, decir – callar, entre otros. La vivencia nos toca con sus extremos. Y en ambos extremos necesitamos aprender a vivir, e conseguir provecho de cada circunstancia que nos toca vivir. 
La vida necesita, entonces, haber aceptada como es, como se presenta, pues no se tiene capacidad sobre totalidad lo que acontece en nuestra vivencia. Y es precisamente esa variedad de experiencias lo que le infunde uno la presencia su riqueza. ¿Cómo, pues, simpatizar el descanso sin existir experimentado la fatiga del proyecto? ¿Cómo reconocer el momento de triunfo, sin haber experimentado algún problema y fracaso? ¿Cómo valorar la salud, si nunca se ha país enfermo? 
Si entendemos que así es la vivencia, tendremos la sabiduría y la poder para vivir cada condición que de turno nos toque sentir, obteniendo así provecho de cada circunstancia. Entonces, cada dedicación humana cobra sentido. Ninguna destreza es desdeñable. 
En la presencia, cada cosa tiene su tiempo: ocasión, ocasión. Hay un tiempo propicio para totalidad. Puede que alguna de las cosas que nos acontezca nos desagrade, pero en vez de renegar y desterrar vivirlas (lo cual no es opcional), recordemos que es el tiempo para que eso nos ocurra, en destino de fraguar que no debiera pasarnos. 

Para reflexionar: De cada circunstancia y experiencia que nos toque vivir podemos tomar un aprendizaje.
Arnoldo Arana. Valencia - Venezuela.